Cómo llegué a la Atención Plena
Hace ya algunos años, quizás veinte o más, yo estaba en lo que llamaba “mi trance hacia el éxito y la felicidad”. Bueno, lo que en ese momento creía que era el éxito y la felicidad. Trabajaba frenéticamente, tenía un alto cargo y casi no había espacio para el descanso. Toda mi pasión y mis horas las dedicaba a lo que consideraba lo más importante en ese entonces.
Cuando caes en un remolino de estrés y perfeccionismo, simplemente no paras. Desde que me levantaba, mi mente comenzaba a girar con mil imágenes por segundo: llevar a mi hija al colegio, los pensamientos constantes de inseguridad, miedo a ser robada, maltratada; lidiar con múltiples tareas diarias y personas, enterarme de las noticias del día, siempre observando todo en negativo.
Era una forma de vivir paranoica. Recuerdo un día, sentada en mi escritorio. Ya no podía más. Sentía que mi cuerpo iba a explotar. Ese día, de regreso a casa, escuché una entrevista en la radio a Ignacio Trujillo, Master Coach argentino, quien hablaba sobre el coaching ontológico. Y a partir de ahí, mi vida cambió.
Él y Daniel Elfenbaum, mis Master Coaches, fueron quienes, con mucho amor, me ayudaron a quitar unas cuantas capas de juicios, miedos y resistencias internas, para comenzar este camino hacia adentro. Tal vez para ti sea este relato, o algún video que veas, lo que haga clic en tu interior y te haga decir: “hasta aquí llegué”. Lo importante es ese momento en el que decides tomar las riendas de tu vida. Y es a ti, precisamente, a quien dedico estas líneas.
Yo estuve allí, en ese lugar en donde sientes que ya nada tiene sentido. Yo estuve allí, en esa sensación de angustia y desolación. Yo estuve allí, en ese miedo tan grande que sientes que vas a morir. Yo he estado allí, con esa sensación de vacío en la boca del estómago; porque cada día que alimentas el miedo, vas perdiendo tu fuerza interna, esa garra de tigre que da sentido y pasión a tu vida.
Sin embargo —y te lo digo con total certeza—, de allí se sale, y se sale fortalecido.
Si me permites acompañarte, te aseguro que descubrirás las herramientas que ya están dentro de ti. Herramientas con las que puedes comenzar a reconstruir tu vida desde una nueva mirada. Una vez que te conectas con ese anhelo genuino de cambio, ya has comenzado el camino. Luego, lo que toca es hacerte cargo… y aparecerán en tu vida las personas adecuadas.
Hoy existen muchas herramientas al alcance de todos. Gracias a Internet puedes aprender sobre cualquier técnica existente. Están tan disponibles que, incluso, hay que tener cuidado con a quién le confías tu proceso.
Gracias al amor y conocimiento de Nacho y Dany, hace ya más de 20 años descubrí el poder de la meditación. Ya viviendo aquí, en Estados Unidos, decidí seguir con mi proceso de descubrimiento de mí misma. En este largo camino de aprendizaje profundo, de largos retiros de silencio y práctica, de maravillosos maestros, descubrí que la verdadera felicidad es la enorme paz que tengo conmigo misma, de poder resignificar mi vida y apreciar y agradecer cada día por toda la abundancia infinita que me llega.
Te doy las gracias por estar aquí, escuchándome. Me siento profundamente bendecida por ser parte de algo más grande, que solo conectándonos con la abundancia infinita del universo podemos entender.
Te animo a investigar, a explorar, a comparar, a cuestionar. Ningún ser humano es igual a otro. Está en ti empezar esa búsqueda de lo que necesitas en este preciso momento. Y si estás aquí, vas por buen camino. Estás comenzando un camino maravilloso. Si lo deseas, te guiaré a través del Mindfulness, la Atención Plena. Y te puedo asegurar que, después de ocho semanas de práctica constante, comenzarás tu camino hacia el despertar de la conciencia. Un hermoso viaje de crecimiento, donde tú misma encontrarás tu propio sendero. Mi única labor será guiarte, como una mentora en tu proceso.
Gracias por estar aquí y confiar.

